Textos




2018 Bentivegna, Diego (Op. Cit.)
2017 Vignoli, Beatriz (Página12/Rosario)
2016 Silvestri, Carlos
2015 Vignoli, Beatriz (Página12/Rosario)
2015 Milano Questa, Naranja (Mansilla)
2015 Iglesias, Claudio (Baltasara)
2015 Gainza, María (La Maison Rouge)
2014 Shulman, Liv (Diario El Flasherito)
2014 Schevach, Gabriela (Rev)
2013 Cippolini, Rafael (Revista Ñ)
2012 Zuluaga, Natalia (CIFO)
2012 Vignoli, Beatriz (Página12/Rosario)
2012 Katzenstein, Inés (Pul)
2012 Fuentes Guaza, Luisa (CIFO)
2011 Vignoli, Beatriz (Página12/Rosario)
2011 Fernández Irusta, Diana (La Nación/Revista)
2010 Fuentes Guaza, Luisa (Index Box)
2009 Rubio, Marisa (Página12/Radar FAN)
2009 Iglesias, Claudio (CCEBA Texto curatorial)
2009 Iglesias, Claudio (CCEBA Catálogo)
2009 García Navarro, Santiago (Revista Exit)
2008 Villa, Javier (La Nacion/ADN Cultura)
2008 San Martín, Raquel (La Nación/Cultura)
2008 Lebenglik, Fabián (Página12)
2008 Iglesias, Claudio (La Nación/Cultura)
Marisa Rubio


Carlos Silvestri
2016

(Versión web)


Tres palabras, Alteridad, Identidad y Cotidianeidad, y las relaciones entre ellas, pendulando con el deslizamiento hacia sus límites, en términos de posibilidades de perturbación y respuesta, podrían englobar casi todo el proyecto artístico de Marisa Rubio.

Las formas estéticas que persigue, emergen de operaciones de observación y producción desde-en-con vidas ajenas, personas o grupos humanos, donde estos, en sus relaciones, se ven desde espiadas hasta alteradas durante la interacción cotidiana en su espacio vital. Nodos, lazos, relaciones, vínculos, en realidades preexistentes a las que se asoma y se las observa, en la primera etapa de su obra desde afuera, una suerte de voyerismo, de observación no presente, casi de retratos de personaje, como ocurre con “Retrato del Padre”(2006), se va complejizando en “Casa” (2007) donde manteniendo la distancia posa su mirada en la intimidad de distintas familias y aun más en “Clara” (2006) donde se indaga en las relaciones entre dos hermanas. En el segundo tramo de su obra paulatinamente va evolucionando hacia la intervención en esas mismas realidades,  observación ya participante, de la artista en primera persona, a través de acciones de involucramiento y perturbación del espacio cotidiano de las personas observadas, en una suerte de relación-juego-misterio como en la obra “Quehue” (2007) y sus ecos, una instalación (2008) y un formato web (2009) , que alcanza incluso en su última etapa, en una obra work-in-progres que dura hasta el presente “NMQ-Teoría del quehacer actoral cotidiano” (2008-2016), la creación de personajes y su actuación en/con la realidad, en una indagación sobre desdoblamientos de la identidad, a través de la adopción de múltiples personalidades “otras”, donde asume distintos roles sociales, infiltrándose en distintas situaciones de la “vida real”.

Los recursos artísticos se abordan principalmente a través de estrategias de comunicación y actuación, y desde la reutilización de fragmentos de video, siendo este además el primero de los medio que uso la artista, junto con registros varios, acciones de performance, puestas en escena, falsos eventos, textos, gacetillas de prensa, fragmentos de grabaciones de audio, animación, colecciones de fotografías etc., que van generando una forma que no es preexistente, la cual se va desarrollando y modificando en términos de la acción que se lleva a cabo, y que va construyendo en su sucesión un hilo narrativo.

La tradición del proyecto de esta, la parte más actual de la obra de Marisa Rubio, se conecta en cierto modo con las multiplicidades que propone el trabajo de Cindy Sherman y el de Nikki S. Lee, quienes en sus propuestas artísticas se convierten en otras personas, ya sea intentando ser parte de un grupo real de ellas, o tan sólo utilizando su cuerpo como tela en blanco, pero siempre cambiando y jugando con su identidad.