2008-2018

“Marisa Rubio presentó el trabajo de Naranja Milano Questa muchas veces; muchas veces se escribió sobre él, a veces trayéndole problemas a Rubio  o a la misma Naranja. Pero el trabajo en su esencia es subterráneo. El trabajo no está en su presentación; y no es una verdad de Perogrullo. En un sentido general, ninguna obra de arte está en su presentación: una escultura no es la gacetilla de prensa que la anuncia ni la luz eléctrica que la ilumina. Pero nos hemos acostumbrado a pensar que las obras de arte solo existen en cuanto son accesibles, y que de alguna manera se agotan en ese acceso que tenemos de ellas. Logramos hace tiempo expandir este acceso, inaugurando una especie de sexto sentido que nos perite reconocer como proyecto artístico a una acción ejecutada en al calle, en los diarios, en archivos históricos, en el propio domicilio, en internet, en el cuerpo de un colega o de un transeúnte, etc. El aparato de acceso al arte efectivamente perdió, hace mucho, cualquier límite objetivo. Pero justamente por eso, no podemos imaginarnos una obra de arte fuera de su aparato de acceso. Esta imaginación, esta idea del arte como absoluto, como un hecho que esencialmente no depende de su aparato, y que a la vez se retrae de su propio aparato y pasa al dominio de lo invisible, es el tesoro escondido de la obra de Marisa Rubio.”

* Iglesias, Claudio. Rubias teñidas: Federico Klemm, Marisa Rubio, el arte entre la libertad y el subjetivismo profesional (p. 92). Rosario: Baltasara Editora, 2015


2015 Claudio Iglesias (Baltasara)
2014 Liv Shulman (Diario El Flasherito #4)
2013 Rafael Cippolini (Revista Ñ) 2012 Inés Katzenstein (Revista Pul)
2012 Natalia Zuluaga (CIFO)
2012 Luisa Fuentes Guaza (CIFO)