2017

Instalación realizada con materiales de descarte. Un túnel con aspecto de caracol o laberinto por el que se ingresa un poco agachado hasta tener que deslizarse horizontalmente por una pequeña apertura a un mínimo espacio central donde se puede ver un video. Este pequeño espacio dirige a dos nuevos lugares: por un lado, una pequeña habitación donde el espectador puede entrar agachado y ver desde una abertura con forma de ventana un paisaje extraño, al que a su vez puede accederse si se ingresa por la otra abertura. Esto da por resultado una exposición doble donde el público es parte de la instalación.

Diciembre 2016 / Febrero 2017
Atelier Mondial-URRA, Basilea